Instituto de Salud Pública

El enfoque de la salud ocupacional de los trabajadores de nuestro país, hace mucho dejó de estar centrado en el daño como consecuencia directa directa de las funciones laborales desempeñadas. Hoy, el eje incuestionable es prevenir la ocurrencia de intoxicaciones y enfermedades profesionales, conductas y procedimientos perjudiciales para la salud.

Una de las formas más usuales de llevar a la práctica lo mencionado anteriormente, es a través del diseño e implementación de una serie de medidas de control, entre las cuales destacan los sistemas de ventilación localizados, principalmente para el control de la exposición a contaminantes químicos de diverso tipo en los lugares de trabajo (partículas sólidas finamente divididas en forma de polvo en suspensión o líquidas en forma de neblinas), como por ejemplo humos metálicos producto de trabajos de soldadura, solventes en procesos de limpieza, polvo de madera en procesos de lijado,  sílice en varios procesos productivos, formaldehído en limpieza de dispositivos para diálisis, etc.
La implementación de estos sistemas, una medida de control que actúa sobre el foco de contaminación, necesita de un alto grado de rigurosidad técnica, tanto para su diseño e implementación, como también para su mantención, de forma de garantizar que las concentraciones del contaminante se encuentren en niveles que no generen riesgo a la salud de los trabajadores.

Por tanto, es importante recalcar que “Al encontrarnos con un sistema de ventilación  deficiente, la exposición de los trabajadores a un contaminante específico se producirá a concentraciones superiores a los límites permitidos, por lo que la probabilidad de provocar intoxicaciones o enfermedades a éstos, será alta. Por ejemplo, si la función se realiza con sílice y el sistema de ventilación no está captando y eliminando adecuadamente el compuesto,  con el tiempo se generará silicosis”, comenta el Jefe de la Sección Seguridad en el Trabajo del Departamento Salud Ocupacional de ISP, ing. Florín Moreno.

Por tanto, el mantener un correcto sistema de ventilación, que controle o elimine los agentes contaminantes insertos en ambientes industriales, evitará  posteriores  daños, tanto a la salud de los trabajadores, como también a las instalaciones o al medio ambiente.
Para tal fin, el Departamento Salud Ocupacional de ISP, cuenta con un Laboratorio de Ventilación Industrial, en donde se efectúan simulaciones en modelos de campana, prestaciones y diseños adecuados a las necesidades del usuario. Además en él se realizan capacitaciones para ingenieros, higienistas y expertos en prevención de riesgos en esta área.

Todo lo anterior, sumado al desarrollo de herramientas de referencia a nivel nacional para la verificación cualitativa y cuantitativa de sistemas de ventilación localizados,  se cree, podrán suplir en parte la escasa difusión y conocimiento de esta importante disciplina de la Salud Ocupacional, concluye Moreno.

Para visitar la Guía para la Evaluación Cualitativa de Sistemas de Ventilación Localizados acceder a https://www.ispch.cl/sites/default/files/guia_cualitativa_ventilacion