Vigilancia Radiológica Ocupacional

Resumen Ejecutivo:

 
En el periodo comprendido entre enero 2007 y diciembre de 2016 se registraron un total de 502 alertas de cuerpo entero y 11 de extremidades. En el 34,3% de las alertas de cuerpo entero se observó una dosis superior a 12,5 mSv.
El año 2008 se observó el mayor porcentaje de alertas de cuerpo entero con dosis superiores a 12,5 mSv (85,2%), y el 2014 el menor (18,5%).
En el 36,7% de las alertas de cuerpo entero se obtuvo una proyección anual superior a 50 mSv, mientras que en el 90,9% de las alertas correspondientes a extremidades se observó una proyección anual superior a 500 mSv.
El 44,6% de las alertas de cuerpo entero se dieron en instalaciones radiactivas de primera categoría, 48,2% a segunda categoría y un 7,2% a tercera categoría. Todas las alertas de extremidades ocurrieron en instalaciones radiactivas de primera categoría.
El 68,3% de las alertas registradas provienen de establecimientos privados mientras que un 25,7% de las alertas provienen de entidades públicas. El 75,9% de las alertas corresponden a hombres mientras que el 24,1% son alertas provenientes de mujeres.

 

Antecedentes

La Vigilancia Radiológica Personal Ocupacional de Radiaciones Ionizantes es un sistema que permite recibir y evaluar sistemáticamente, según estándares basados en las recomendaciones internacionales de la ICRP 60 de 1990 e ICRP 103 de 2008, la información relativa a la exposición ocupacional de los trabajadores controlados por dosimetría personal externa, con vista a, entre otros aspectos, controlar y mantener el registro de las dosis de esta población, identificar tendencias, verificar el cumplimiento de los límites de dosis y realizar comparaciones entre distintos grupos y prácticas.
De igual manera, el proceso permite tomar, a través de las autoridades competentes, acciones oportunas con vista a mejorar los sistemas y programas de Protección Radiológica en las instalaciones, así como, elevar la optimización de las diferentes prácticas con una disminución de la dosis individual y colectiva.
En el D.S. N°3 de 1985 del Ministerio de Salud se establece en el Artículo 6 lo siguiente: “Si se detectare que un trabajador ha excedido el límite de dosis anual, el Instituto lo comunicará al Servicio de Salud correspondiente, con el objeto de que éste exija al empleador que destine a su dependiente a otra función.” Para cumplir la misión de detectar situaciones de superación de límites de dosis y la consiguiente notificación a la entidad respectiva, es que el Instituto ha establecido el actual Sistema de Vigilancia.
Se considera un caso cualquier dosis informada con una lectura igual o superior a 5 mSv por trimestre para cuerpo total, o igual o superior a 125 mSv para extremidades.

 

El Sistema de Vigilancia utiliza límites secundarios de dosis basados en la regulación nacional y en recomendaciones internacionales, generando diferentes investigaciones y acciones sanitarias con toda dosis superior a los mismos, con el objetivo de contribuir  a la continua optimización de las diferentes prácticas que involucran exposición ocupacional a radiaciones ionizantes en el país.
Los límites secundarios se derivan, por un lado, de lo establecido en Chile y por otro, de recomendaciones internacionales:

  • a) Límites anuales de dosis según D.S. N°3 de 1985 del Ministerio de Salud.

  • b) Límites basados en las publicaciones ICRP 60 de 1990 e ICRP 103 de 2008.

 

 

El Sistema de Vigilancia opera con información proporcionada por los diferentes Prestadores de Servicio de Dosimetría Personal Externa, sobre los cuales el Instituto de Salud Pública ejecuta en forma continua un Programa de Evaluación de la Calidad.
Existen tres categorías de instalaciones radiactivas establecidas en el D.S. N°133 de 1984 del Ministerio de Salud, que en su Artículo 7 indica lo siguiente:

“Las instalaciones radiactivas se clasificarán en tres categorías. Quedan comprendidos en la primera categoría los aceleradores de partículas, plantas de irradiación, laboratorios de alta radiotoxicidad, radioterapia y roentgenterapia profunda, gammagrafía y radiografía industrial. Pertenecen a la segunda categoría los laboratorios de baja radiotoxicidad, rayos X para diagnóstico médico o dental, radioterapia y roentgenterapia superficial. La tercera categoría incluye los equipos de fuente sellada de uso industrial, tales como: pesómetros, densitómetros, medidores de flujo y de nivel, detectores de humo, medidores de espesores, etc. Asimismo,   quedan comprendidas en esta categoría las fuentes patrones, estimuladores cardiacos radiosotópicos, marcadores o simuladores de uso médico, equipos de rayos X para control de equipajes, correspondencia, etc., fluoroscopía industrial y difractómetros.”

A continuación se muestra un resumen con información del periodo enero 2007 – diciembre 2016.

 

Resultados

Dosímetros de cuerpo entero

Durante el periodo enero 2007 – diciembre 2016 se registraron 502 alertas que corresponden a casos con una lectura igual o superior a 5 mSv por trimestre para cuerpo total. En el 65,7% de las alertas correspondientes a cuerpo entero se registró una dosis entre 5 y 12,5 mSv, y en el 34,3% una dosis superior a 12,5 mSv (Tabla 1, Figura 1).
El año 2008 se observó el mayor porcentaje de alertas con dosis superiores a 12,5  mSv (85,2%), y el año 2014 el menor porcentaje (18,5%) (Tabla 1, Figura 1).

 


En el 36,7% de las alertas registradas en 2007 – 2016 la proyección anual fue superior a 50 mSv, que constituye el límite primario establecido en Chile en el D.S. Nº 3 de 1985 del Ministerio de Salud y también lo recomendado internacionalmente en un año para trabajadores. Este porcentaje alcanzó el 77,8% el año 2008 y el año 2014 se observó el menor porcentaje con un 22,2% (Tabla 2, Figura 2).

 

El 44,6% de las alertas correspondió a la primera categoría de instalación radiactiva, 48,2% a segunda categoría y un 7,2% a tercera categoría. En los años 2007 y 2008 predominaron las alertas correspondientes a segunda categoría, entre 2009 y 2011 predominó la primera categoría de instalación radiactiva y desde el año 2012 hasta la fecha predomina la segunda categoría. (Tabla 3, Figura 3).

 

En el 29,5% de las alertas correspondientes a primera categoría de instalación radiactiva se registró una dosis superior a 12,5 mSv, y un 35,7% tuvo una proyección de dosis anual superior a 50 mSv. En el 36,8% de las alertas correspondientes a segunda categoría se registró una dosis superior a 12,5 mSv, y un 36,8% tuvo una proyección de dosis anual superior a 50 mSv, y en las alertas correspondientes a tercera categoría, el 47,2% presentó una dosis superior a 12,5 mSv, y un 41,7% tuvo una proyección anual superior a 50 mSv (Figuras 4 y 5).

El 68,3% de las alertas registradas provienen de establecimientos privados mientras que un 25,7% de las alertas provienen de entidades públicas (Tabla 4). Se observó  que el 75,9% de las alertas corresponden a hombres mientras que el 24,1% son alertas provenientes de mujeres. El mayor porcentaje de alertas correspondientes a hombres se registró en el año 2011 (94,6%) mientras que el mayor porcentaje de alertas observado en mujeres se registró en el año 2007 (44,4%) (Tabla 5). Durante los  años  2007-2016,  las  prácticas  con  la  mayor  cantidad  de  alertas    fueron: Gammagrafía y radiografía industrial (75,9%), Rayos X diagnóstico médico (66,9%) y Densímetros nucleares (equipos móviles) (83,3%) dentro de las categorías 1, 2 y 3
respectivamente (Tabla 6).

 

 

Dosímetros de extremidades

Durante el periodo enero 2007 – junio 2016 se registraron 11 alertas que  corresponden a casos con una lectura igual o superior a 125 mSv por trimestre para extremidad. En el 90,9% de las alertas correspondientes a extremidades se registró una proyección de dosis anual superior a 500 mSv. Todas las alertas correspondieron a primera categoría de instalación radiactiva.

 

Elaborado por: Instituto de Salud Pública de Chile

Informe Radiaciones ionizantes

ISPCH