Sección Ruido y Vibraciones

 

El sonido se puede definir como cualquier variación de presión que el sistema auditivo humano pueda percibir, cuantificable a través de la intensidad (en decibeles) y la altura o frecuencia (en Hertz)). Desde el punto de vista subjetivo, el sonido puede ser molesto e indeseable, originando lo que se conoce como ruido. Este agente físico (ruido) está presente, en mayor o menor nivel, en toda actividad o proceso productivo.

La exposición prolongada a ruido puede producir pérdidas auditivas temporales y permanentes, en cualquiera de sus grados (es importante mencionar que la pérdida de la audición por ruido es completamente evitable, sin embargo, una vez que ésta se produce, es permanente e irreversible). En forma adicional, esta exposición puede acarrear otras consecuencias para la salud, como por ejemplo, efectos sobre el sistema nervioso central, el equilibrio, y otros efectos no auditivos, tales como dificultad en la comunicación, alteraciones del sueño, disminución de la capacidad de concentración, entre otros.

El ámbito de competencia de la Sección con respecto al agente físico ruido, en los ambientes laborales, está determinado por lo establecido en los artículos 70 al 82 del Decreto Supremo Nº594/99 del MINSAL, y por otro lado, por lo señalado en el Decreto Exento N°1029 “Protocolo Sobre Normas Mínimas para el Desarrollo de Programas de Vigilancia de la Pérdida Auditiva por Exposición a Ruido en los Lugares de Trabajo” (PREXOR), del MINSAL. En la primera de estas dos exigencias legales, se establecen los Límites Máximos Permisibles de exposición a ruido así como la Dosis de Ruido permitida, en función del tiempo de exposición de un trabajador a este agente durante su jornada laboral y en el segundo documento se señalan las directrices para la elaboración, aplicación y control, de los programas de vigilancia de la salud de los trabajadores expuestos al agente ruido.

De esta manera, la Sección, a través de la generación de documentos de referencia como el “Instructivo para la Aplicación del Decreto Supremo Nº594/99, Título IV, Párrafo 3, Agentes Físicos – Ruido”, que establece la metodología para determinar la exposición a ruido de los trabajadores en los lugares de trabajo, de la “Guía Preventiva para los Trabajadores Expuestos a Ruido”, que señala las disposiciones mínimas para la implementación y mantención de un programa de vigilancia ambiental para aquellos trabajadores que, debido a la actividad que desempeñan, se encuentran expuestos ocupacionalmente a ruido, y de la “Guía de Selección y Control de Elementos de Protección Auditiva”, entre otros, establece la referencia técnica para verificar el cumplimiento de la reglamentación vigente en esta materia.

Otro agente presente en los lugares de trabajo son las vibraciones. La exposición prolongada de los trabajadores a vibraciones de vehículos, maquinarias o herramientas eléctricas manuales, podría representar un elevado riesgo de daño para su salud,  provocando enfermedades de carácter vascular, osteomuscular y neurológico, como por ejemplo el fenómeno de Raynaud o de dedos blancos. En forma adicional, la exposición a vibraciones acarrea otros problemas para el trabajador, como por ejemplo disconfort, pérdida de precisión al ejecutar movimientos, pérdida de rendimiento debido a la fatiga, etc.

En el ámbito de la exposición a vibraciones de los trabajadores en los lugares de trabajo, la competencia de la Sección se enmarca dentro lo establecido en los artículos 83 al 94 del Decreto Supremo Nº594/99 del MINSAL, donde se indican los Límites máximos permisibles, tanto para vibraciones de Cuerpo Entero como del tipo Mano Brazo, de acuerdo al tiempo de exposición al agente y por cada uno de los ejes de medición ahí señalados.

A través de la generación de documentos de referencia como el “Protocolo para la Aplicación del Decreto Supremo Nº594/99, Título IV, Párrafo 3, Agentes Físicos – Vibraciones” y la “Guía para el Mantenimiento y Calibración de la Instrumentación Utilizada en la Evaluación de la Exposición a Vibraciones de los Trabajadores en sus Lugares de Trabajo”, se establece la referencia técnica para verificar el cumplimiento de la reglamentación vigente en materia de exposición ocupacional a vibraciones.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Cuál es el marco regulatorio asociado a ruido en Chile?

El marco regulatorio en Chile asociado a ruido, se divide en el referido a ruido comunitario y a ruido ocupacional; dentro del primer tipo, encontramos al D.S. 38 y al D.E. 542, del MINSAL, de 2014 y que “Aprueba la Norma Técnica N° 165, Sobre Certificado de Calibración Para Sonómetros Integradores - Promediadores y Calibradores Acústicos”. Por su parte, en relación a ruido ocupacional, encontramos al D.S. N° 594 del MINSAL, de 1999, “Sobre Condiciones Sanitarias y Ambientales Básicas en los Lugares de trabajo” y al D.E.1052, del MINSAL, de 2013 y que “Aprueba la Norma Técnica N° 156, Protocolo de Exposición Ocupacional a Ruido, PREXOR

  • ¿Se puede calibrar un instrumento acústico con cualquier proveedor del servicio de calibración?

Actualmente, el marco regulatorio existente obliga a que todos los equipos acústicos que vayan a ser utilizados en ruido comunitario sean verificados en nuestras instalaciones, con excepción a los equipos nuevos (de menos de 2 años de su certificación de fábrica); en tal sentido, el interesado debe enviar dichos antecedentes - de poseerlos - para que el ISP se  pronuncie al respecto. Continuando con este tipo de equipos, pero con más de 2 años de certificados en fábrica, también es exigible que ingresen sus equipos acá, sin perjuicio de aquellos a los cuáles resulte técnicamente imposible técnicamente verificarlos (ver respuesta a pregunta frecuente siguiente); de manera que, el interesado debe enviarlo a un laboratorio extranjero acreditado bajo la Norma ISO 17.025 (ya que actualmente, el único acreditado en Chile, en tal sentido no brinda servicios a externos) y remitir tales certificados para el consecuente pronunciamiento al correo:  calibracionacustica@ispch.cl

En relación a un equipo que vaya a ser utilizado para ruido ocupacional, lógicamente puede ser enviado a nuestras instalaciones; caso contrario, debe estar verificado en un laboratorio acreditado por la ISO 17.025. Tal como lo menciona la guía respectiva.

  • ¿Qué se puede hacer para calibrar un instrumento acústico cuando el Laboratorio de Calibración Acústica del ISP no puede brindar el servicio de calibración? (artículo 6° del D.E. N° 542, del MINSAL, de 2014). 

Ante cualquier circunstancia en que el Laboratorio de Calibración Acústica del ISP, establecido como único proveedor (artículo 5°) por el D.E.542, del MINSAL, de 2014 y que “Aprueba la Norma Técnica N° 165, Sobre Certificado de Calibración Para Sonómetros Integradores - Promediadores y Calibradores Acústicos”, no pueda brindar el servicio de verificación de la calibración de un instrumento, el interesado puede enviar éste a un laboratorio acreditado por la Norma ISO 17.025 y remitir los certificados emitidos por tal para un pronunciamiento, consecuentemente con lo descrito en el mismo cuerpo legal.

  • ¿Qué requisitos debe cumplir un instrumento acústico para la medición de ruidos molestos o comunitarios?

Los requisitos para tal tipo de equipos, y que involucran a un sonómetro Integrador - Promediador y su respectivo calibrador acústico de terreno, están establecidos en el Título II, “De Los Instrumentos y su Registro”, artículos 3° al 9° (inclusive) del D.E.542, del MINSAL, de 2014 y que “Aprueba la Norma Técnica N° 165, Sobre Certificado de Calibración Para Sonómetros Integradores - Promediadores y Calibradores Acústicos”.

  • ¿Qué pruebas debe cumplir un instrumento acústico para la medición de ruidos molestos o comunitarios?

Al igual que en la pregunta anterior, la respuesta la entrega el artículo 4° y 9°, para Sonómetros Integradores – Promediadores y calibradores acústicos de terreno, respectivamente, (inclusive) del D.E.542, del MINSAL, de 2014 y que “Aprueba la Norma Técnica N° 165, ya nombrada. Y que se detalla exhaustivamente en el “título III, De la Certificación de la Calibración Periódica”, en la misma norma técnica.

  • ¿El particular que provoque eventualmente ruidos molestos debe comprar un instrumento acústico?

La normativa legal no obliga a un particular a la adquisición de un instrumento acústico para demostrar los niveles de ruido provenientes de la actividad que genera la eventual molestia; al respecto, existen otras entidades que brindan dicho servicio y pueden certificar los niveles de ruido de ese tipo de fuente. Más antecedentes respecto a este ítem específico (proveedores de servicio) pueden consultarse al Ministerio del Medio Ambiente