ISP atento ante aumento de consumo de Fentermina durante los últimos 5 años

A pesar de que el fármaco debe ser recetado sólo a pacientes con sobrepeso u obesidad tipo 1, su consumo en Chile ha aumentado 14 veces.

 

omenzó la primavera y estamos a sólo un par de meses del verano, por lo que puede surgir la tentación de recurrir a tratamientos o productos “milagrosos” para eliminar el sobrepeso obtenido durante los meses de invierno y las festividades. Pero, ojo, la actitud adecuada no es recurrir a cualquier medicamento con propiedades adelgazantes para enfrentar este problema. 
El Instituto de Salud Pública de Chile (ISP) informó que las ventas de fentermina, fármaco para el tratamiento de la obesidad, ha venido aumentando sostenidamente los últimos 5 años, de 3.565 cajas el 2012 a 970.574 el 2017. Sólo del año pasado su venta se incrementó en un 13,5%, es decir 100.000 cajas más que el año pasado, lo que preocupa a la autoridad sanitaria. 
 
La fentermina se encuentra aprobada por el ISP para el tratamiento a corto plazo de la obesidad y sólo debería ser utilizada en pacientes con un índice de masa corporal mayor o igual a 30 kg/m2 (obesidad tipo 1) o en pacientes con un índice de masa corporal superior a 27 kg/m2 (sobrepeso) que tengan otras patologías asociadas como diabetes, hipertensión e hiperlipidemia. Este es un medicamento que presenta una actividad farmacológica similar a la anfetamina (actúa produciendo la disminución o supresión del apetito) y se debe utilizar necesariamente bajo prescripción médica, ya que su venta es con receta retenida, por su gran potencial de abuso y por el síndrome de abstinencia que puede causar. 
Las principales reacciones adversas asociadas a este fármaco son, a nivel neurológico, estimulación del sistema nervioso central, sensación de nerviosismo, insomnio, irritabilidad y trastornos psicóticos. A nivel cardiovascular se puede producir cardiomiopatía, trastornos en válvulas cardiacas, isquemia, hemorragia cerebral e hipertensión pulmonar primaria. Otros efectos incluyen golpe de calor y xerostomía (boca seca).
Según los datos proporcionados por IMS Health en relación con las ventas de fentermina registradas en las principales cadenas de farmacias, el último año se vendieron  970.579  cajas de este medicamento, en comparación con las 855.258 unidades vendidas el año 2016.  En Chile, la fentermina se encuentra registrada desde el año 2011 y actualmente se pueden encontrar bajo las siguientes denominaciones: Sentis, Obexol, Elvenir, y el año pasado se sumó un nuevo registro bajo el nombre de Finapet.
El ISP había emitido ya una advertencia sobre este aumento en el consumo de fentermina hace casi un año, en octubre de 2016. Hoy, hace un nuevo llamado a la comunidad médica y a la ciudadanía a tomar conciencia sobre la importancia de emplear con moderación los medicamentos que contienen este principio activo. 
Una situación particular sobre la que el ISP quiere enfocar la atención, y que implica un riesgo adicional, es la adquisición de medicamentos en lugares no autorizados, como, por ejemplo, en Internet. Los medicamentos ofrecidos por esta vía no cuentan con supervisión médica y no pueden dar garantías de trazabilidad, calidad, ni condiciones adecuadas de almacenamiento y transporte, pudiendo tratarse de productos falsificados. 

 

Comenzó la primavera y estamos a sólo un par de meses del verano, por lo que puede surgir la tentación de recurrir a tratamientos o productos “milagrosos” para eliminar el sobrepeso obtenido durante los meses de invierno y las festividades. Pero, ojo, la actitud adecuada no es recurrir a cualquier medicamento con propiedades adelgazantes para enfrentar este problema. 

El Instituto de Salud Pública de Chile (ISP) informó que las ventas de fentermina, fármaco para el tratamiento de la obesidad, ha venido aumentando sostenidamente los últimos 5 años, de 3.565 cajas el 2012 a 970.574 el 2017. Sólo del año pasado su venta se incrementó en un 13,5%, es decir 100.000 cajas más que el año pasado, lo que preocupa a la autoridad sanitaria.  

La fentermina se encuentra aprobada por el ISP para el tratamiento a corto plazo de la obesidad y sólo debería ser utilizada en pacientes con un índice de masa corporal mayor o igual a 30 kg/m2 (obesidad tipo 1) o en pacientes con un índice de masa corporal superior a 27 kg/m2 (sobrepeso) que tengan otras patologías asociadas como diabetes, hipertensión e hiperlipidemia. Este es un medicamento que presenta una actividad farmacológica similar a la anfetamina (actúa produciendo la disminución o supresión del apetito) y se debe utilizar necesariamente bajo prescripción médica, ya que su venta es con receta retenida, por su gran potencial de abuso y por el síndrome de abstinencia que puede causar. 

Las principales reacciones adversas asociadas a este fármaco son, a nivel neurológico, estimulación del sistema nervioso central, sensación de nerviosismo, insomnio, irritabilidad y trastornos psicóticos. A nivel cardiovascular se puede producir cardiomiopatía, trastornos en válvulas cardiacas, isquemia, hemorragia cerebral e hipertensión pulmonar primaria. Otros efectos incluyen golpe de calor y xerostomía (boca seca).

Según los datos proporcionados por IMS Health en relación con las ventas de fentermina registradas en las principales cadenas de farmacias, el último año se vendieron  970.579  cajas de este medicamento, en comparación con las 855.258 unidades vendidas el año 2016.  En Chile, la fentermina se encuentra registrada desde el año 2011 y actualmente se pueden encontrar bajo las siguientes denominaciones: Sentis, Obexol, Elvenir, y el año pasado se sumó un nuevo registro bajo el nombre de Finapet.

El ISP había emitido ya una advertencia sobre este aumento en el consumo de fentermina hace casi un año, en octubre de 2016. Hoy, hace un nuevo llamado a la comunidad médica y a la ciudadanía a tomar conciencia sobre la importancia de emplear con moderación los medicamentos que contienen este principio activo. 

Una situación particular sobre la que el ISP quiere enfocar la atención, y que implica un riesgo adicional, es la adquisición de medicamentos en lugares no autorizados, como, por ejemplo, en Internet. Los medicamentos ofrecidos por esta vía no cuentan con supervisión médica y no pueden dar garantías de trazabilidad, calidad, ni condiciones adecuadas de almacenamiento y transporte, pudiendo tratarse de productos falsificados. 

ISPCH