Experto del ISP expone sobre la vigilancia ambiental de los lugares de trabajo con presencia de Sílice.

A través del Departamento de Salud Ocupacional (29/10/2013)
En el marco del Plan Nacional de Erradicación de la Silicosis, se desarrolló en Antofagasta el Seminario “Juntos contra la Silicosis” actividad que se enmarca en la meta país de erradicar la enfermedad de aquí al 2030.

Conocer los niveles ambientales de Sílice Cristalina a que están expuestas las personas en los lugares de trabajo, así como la distribución del contaminante en los distintos sectores de la faena, son parte de los objetivos de la vigilancia ambiental que deben adoptar las empresas como medidas de prevención y/o protección en el marco del Plan de Erradicación  de  de la Silicosis del Ministerio de Salud y del Trabajo y Previsión Social.

Sobre el desarrollo de esta materia abordó el jefe del Subdepartamento de Ambientes Laborales del Instituto de Salud Pública de Chile, Juan Alcaino quien participó en el Seminario realizado en Antofagasta “Juntos contra la Silicosis”, encuentro en el que participaron alrededor de 200 profesionales tanto del área de la salud, expertos en prevención de riesgos del sector público como de empresas privadas.

El experto del Departamento de Salud Ocupacional del ISP explicó durante su exposición que en nuestro país existen dificultades para efectuar la vigilancia epidemiológica de silicosis “principalmente en aquellos trabajos con una dinámica demográfica alta, sumado a factores que pueden influir de una manera no tan evidente, como son los determinantes sociales”.

En Chile la silicosis es una enfermedad ocupacional reconocida por la Ley 16.744, no obstante, hay un porcentaje importante de trabajadores que no están cubiertos por dicha normativa.

Precisó que dentro de las actividades de un programa de vigilancia ambiental, es prioritario identificar aquellas empresas que tienen sílice en sus procesos y etapas, así como las materias primas, productos intermedios y finales involucrados, con el propósito de identificar la presencia de Sílice.

En una segunda etapa, dijo el especialista del ISP, “es preciso aplicar técnicas que permitan determinar la presencia de Sílice en el ambiente y si esta constituye o no un riesgo. Para ello es indispensable una evaluación cuantitativa y complementariamente aplicar una cualitativa, usando, por ejemplo, el Método de Evaluación Cualitativa de Riesgo a Exposición a Sílice (ECRES), metodología creada por el Instituto de Salud Pública de Chile, y que nos validó como Centro Colaborador de la Organización Mundial de la Salud (OMS) por los próximos cuatro años”, destacó.
 
Alcaino indicó también que las evaluaciones cuantitativas, se deben realizar conforme a lo definido en el “Protocolo para la Toma de Muestra de Sílice Libre en su Fracción Respirable y de Polvo No Clasificado Total y Fracción Respirable”, que ha elaborado el Instituto de Salud Pública.

Es preciso destacar que una vez finalizadas las evaluaciones cuantitativas y cualitativas, y en los casos en que corresponda, es necesario generar una nómina de trabajadores expuestos a Sílice para ser incorporados al Programa de Vigilancia de Salud.

“Lo importante es que las empresas implementen una gestión sistemática y transparente que permita dirigir, controlar y evaluar el desempeño de la organización en términos de la exposición al Sílice en los puestos de trabajo, con el fin de diagnosticar precozmente la silicosis en trabajadores expuestos”.

Seminario

El Seminario “Juntos contra la Silicosis”, se desarrolló en el marco de la campaña de Responsabilidad Social Empresarial de la empresa 3M, y que se inserta en el Plan Nacional de Erradicación de la Silicosis, la cual cuenta con el patrocinio del Ministerio del Trabajo y Previsión Social. Del Consejo Nacional de Seguridad y de los organismos administradores del seguro contra accidentes del trabajo y enfermedades profesionales (ley Nº 16.744).

En 1995 la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzan el Plan Global contra la Silicosis, y Chile, por su condición de país minero, adhiere por medio del Plan Nacional para la Erradicación de la Silicosis, que tiene como meta erradicar la enfermedad a 2030.