Seminario Internacional en ISP impulsa la mirada de género en la prevención de las enfermedades laborales

28/03/2013

Departamento Salud Ocupacional (28/03/2013)
Con la asistencia de destacados expertos en salud ocupacional de Francia, España, Argentina, Venezuela y Chile se desarrolló en el Instituto de Salud Pública de Chile, el seminario internacional “Salud Ocupacional, Ergonomía y Género, realidad actual y futura”.

Si bien a nivel latinoamericano Chile está posicionado en relación a la  seguridad social de los trabajadores, es la protección de la salud - en prevención de enfermedades laborales según las características de género -lo que aún está en ciernes según especialistas en la materia.

Un vacío que está siendo abordado por países de Europa y también de América a través de diferentes acciones sociales, gubernamentales o empresariales. En el caso de Chile, una discusión que está tomando forma impulsada por el Instituto de Salud Pública, a través de múltiples acciones, entre ellas, la realización del seminario internacional “Salud Ocupacional, Ergonomía y Género, realidad actual y futura”.

Plataforma de discusión que reunió a los máximos exponentes de la mirada de género en salud ocupacional, expertas del Canadian International Development Agency de Québec, y de expertas de l’ Université du Québec a Montreal, de la Universidad de Otawa, de la Agencia Nacional para el Mejoramiento de las Condiciones del Trabajo (ANACT) de Francia, expusieron sobre las políticas y normas que en su país paulatinamente han ido incorporando la ergonomía y la mirada de género.

En ese contexto, han ido derribando el prejuicio de creer que el trabajo de las mujeres es seguro a diferencia del que realizan los hombres. Esto porque existe un culto a la fuerza física que se expresa en el ámbito del diseño de los puestos de trabajo, de las vestimentas laborales y los propios elementos de protección personal (EPP), hechos a la medida de los hombres.

En palabras de la española Montserrat López del Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (ISTAS), es necesario “Tener en cuenta determinadas características morfológicas en las tareas que realizan hombres y mujeres, por tanto, entender que los riesgos son diferentes. Por ejemplo, las cargas pesadas las realizan los hombres, en cambio, las mujeres llevan a cabo tareas más minuciosas. Entonces se les exige a diferentes áreas y músculos del cuerpo y, por ende, existen daños distintos que en el caso de las mujeres se manifiesta en dolencias en el túnel carpiano y las tendinitis”.

Por tanto, el sentido de esta masiva actividad fue para “Ponerse los lentes del género” según Florence Chappert de la Agencia Nacional Para el Mejoramiento de las Condiciones de Trabajo  (ANACT) en Francia.

Con  esa mirada se abarcaron las diferencias no sólo en materia reproductiva. El llamado unísono fue a impulsar planes de igualdad de género, reconocimiento ergonómico de las características particulares y a mejorar la calidad de vida de las mujeres y sus condiciones de trabajo.

Para la Directora del Instituto de Salud Pública, Dra. María Teresa Valenzuela “El tener conocimientos en el área de la salud ocupacional, ergonomía y la prevención de riesgos es fundamental para minimizar la posibilidad de accidentes laborales dentro de los ambientes de trabajo, pero también es cierto que es sólo uno de los pasos. Es indispensable que todos los conocimientos adquiridos, en actividades como la que iniciamos en esta oportunidad,  se masifiquen, se difundan, de manera de fortalecer una campaña de prevención en materia de prevención de riesgos y de salud ocupacional. Nos encontramos con un mayor nivel de formación y de profesionalización de las mujeres, con un aumento de la tasa de actividad femenina, no sólo por el aumento de puestos de trabajos relacionados típicamente con la mujer, sino que también por el surgimiento de la empleabilidad en rubros que antes eran prácticamente ocupados por personal masculino”.

Según datos de la Encuesta Nacional de Empleo - Situación en la Fuerza de Trabajo entre noviembre diciembre de 2012 y enero 2013, la estructura del empleo en Chile refleja el avance que ha tenido la mujer en el plano laboral con un 40, 3 por ciento de participación, versus un 59,7 por ciento de los hombres.

Crecimiento laboral de la fuerza femenina que se evidencia en áreas como agricultura, ganadería, caza y silvicultura con un 24,7 por ciento versus 75,3 por ciento de los hombres; en la industria manufacturera con un 23,6 por ciento /76,4 de participación masculina; en rubro explotación de minas un 6,0 por ciento de mujeres /94,0 de hombres; en  hoteles y restaurantes 57,9 por ciento mujeres - 42,1 por ciento de hombres.

Una realidad que llama a un cambio de mirada, según el Jefe de la Sección Ergonomía del Departamento Salud Ocupacional de ISP, Luis Caroca. Área desde donde se está impulsando la introducción de la mirada de género en la realidad laboral chilena.

Según el experto “Esta mirada implica considerar la situación de vulnerabilidad que existe al no integrar el género en las evaluaciones, prevención y promoción de la salud de las trabajadoras. Además, se debe reconocer que este es un problema histórico, no emergente, solo que no se ha abordado debidamente (ejemplo: inmigrantes). Por todo lo anterior entonces es necesario incorporar las acciones de género en las actividades relacionadas a la salud laboral”.

Con ese objetivo el ISP está desarrollando una serie de actividades, entre ellas, este seminario internacional, la formación de inspectores en análisis de la tarea en ergonomía en 2012, la proyección para 2013 de nuevas capacitaciones para expertos en prevención de riesgos y fiscalizadores introduciendo esta temática en Chile.

Además del seminario, durante dos días se realizó un taller dirigido a inspectores y fiscalizadores en el ámbito laboral de las Secretarías Regionales Ministeriales de Salud, de la Dirección del Trabajo y de la Superintendencia de Seguridad Social, con el objetivo de entregarles herramientas y metodologías para analizar las actividades laborales y presentar el análisis ergonómico como una herramienta al servicio de los inspectores del trabajo y la salud.

Un espacio que a juicio de la fiscalizadora de la Seremi del Maule, Claudia Troncoso fue de gran importancia porque entregó herramientas para inspeccionar puestos de trabajo y funciones desde una mirada de género “En mi caso, en el sector agrícola todavía se considera que la mujer sólo tiene inconvenientes en la casa, con los hijos y no se evalúa su función en el contexto de género. Esto porque se cree que los trabajos son seguros, mirado desde la perspectiva de la accidentabilidad, pero no desde las enfermedades profesionales”.

El seminario internacional contó con el patrocinio de la Sociedad Chilena de Ergonomía (SOCHERGO),  la Universidad de Valparaíso, Centro de estudios de la Mujer (CEM), y por la Universidad de Quebec de Montreal (UQAM), quienes son socios estratégicos en la planificación y el desarrollo del seminario, el que junto a otras actividades se enmarcan en el proyecto denominado “Ergonomía Sustentable en Chile”, el cual se realiza mediante un convenio de colaboración entre la Universidad de Quebec – Montreal (UQAM) y el Instituto de Salud Pública de Chile a través del Departamento Salud Ocupacional.