Monitoreo de toxinas marinas en laboratorio del ISP

16/12/2009

Entrega apoyo a laboratorios que no cuentan con capacidad analítica (16.12.2009)
ISP es el laboratorio de referencia nacional dentro de la red de laboratorios públicos que participan en un programa que se encarga del monitoreo de moluscos bivalvos para consumo interno de la población.

Choritos, almejas, ostras, erizos, machas, caracoles, cholgas son algunos de los moluscos bivalvos de las costas chilenas que pueden contaminarse con toxinas, producidas por una floración exacerbada de microalgas en determinados lugares, que corresponde a la popularmente conocida marea roja.

Estas sustancias nocivas son captadas y fijadas por los moluscos y de esta manera llegan al hombre. A través de tres  metodologías acreditadas por el INN (Instituto Nacional de Normalización) bajo la norma ISO 17025 el ISP realiza análisis de tres toxinas que son: la amnésica, paralizante y la diarreica.

La toxina paralizante es la más riesgosa, sus efectos en el hombre dependerá de la cantidad de consumo y del  tiempo de espera por tratamiento. La amnésica y diarreica son menos letales.

Los intoxicados en Chile son los que extraen moluscos para su consumo propio de sectores donde la extracción está prohibida. Pero no se han registrado enfermos que hayan comprado bivalvos tóxicos, extraídos de zonas cerradas, en supermercados o ferias libres.

Al sur de Chiloé abunda la toxina paralizante y por ello, en esta zona, no se realiza extracción de moluscos. La zonas de extracción de moluscos se cierran cuando hay resultados  sobre lo permitido por el Reglamento Sanitario de Alimentos chileno y luego de dos monitoreos consecutivos bajo dichos  límites, pueden reabrirse.

La contaminación de moluscos depende la temperatura del agua, la salinidad, la oxigenación , la calidad de los nutrientes  y la influencia del hombre. La mayoría de los países con costa en el mundo tienen este problema, pero con otras toxinas.

Todos los laboratorios de las Secretarias Regionales Ministeriales, Seremis, en la zona austral cuentan con capacidad analítica, al igual que en Coquimbo.  Pero en el resto de las regiones no existe  esta alternativa. Por ello la labor del ISP es apoyar a estos laboratorios en el análisis de toxinas y controlar que no se expanda, entregar capacitación a la red para transferencia tecnológica y fiscalizar su trabajo.

Lorena Delgado, Jefe de Laboratorio de Toxinas Marinas y Micotoxinas del ISP estuvo recientemente capacitándose en el Instituto Español de Oceanografía en Vigo, España (Centro de referencia para la CEE) , en toxinas marinas y cromatografía líquido con doble detech de masa para la toxina diarreica o lipofíidica.