Crean Subdepartamento de Enfermedades No Transmisibles

16/01/2011

Laboratorio Biomédico (17.01.11)
Obesidad, diabetes y cáncer cervicouterino son los primeros males incorporados a la vigilancia del Instituto de Salud Pública, para los que se buscará estandarizar metodologías de diagnóstico que permitan avanzar en su prevención.

Históricamente, el Instituto de Salud Pública había realizado vigilancia y referencia sobre enfermedades transmisibles como el VIH Sida, la hepatitis B y C, la Influenza AH1N1 o el síndrome pulmonar provocado por el Hantavirus, entre otras. Hoy en día, debido a que afecciones como la obesidad, la diabetes o el cáncer se han convertido en las primeras causas de muerte entre los chilenos, se ha hecho necesario enfrentarlas desde el punto de vista epidemiológico.

En ese contexto, la Dra. María Teresa Valenzuela ordenó la creación del Subdepartamento de Enfermedades No Transmisibles a cargo del médico especialista en laboratorios clínicos de la Universidad de Chile, Claudio Suárez.

“Las principales líneas de acción serán la definición de estándares para el diagnóstico oportuno de diabetes, obesidad y enfermedades oncológicas. Así se puede trabajar de mejor manera medidas preventivas primarias, antes de la aparición de estas enfermedades, y secundarias, para cuando ya se han manifestado”, explica.

Añade que el Subdepartamento incluye las secciones de Hematología, Química Clínica, Inmunodiagnóstico, Histocompatibilidad y la nueva sección Laboratorio de Citodiagnóstico. Las unidades seguirán realizando el trabajo que han hecho hasta la fecha, pero ahora se generarán espacios de trabajo colaborativo que permitan identificar nichos clínicos y de investigación relacionados a la enfermedades no transmisibles, a través del intercambio de información y conocimientos. “Buscamos aprovechar las competencias de cada sección y potenciarlas en conjunto”, explica Suárez.

Laboratorio de Referencia Nacional de Citodiagnóstico

Suárez explica que la nueva sección tendrá como objetivo principal abocarse a las actividades de referencia para los laboratorios de Citodiagnóstico de la red de salud, donde se realiza el examen Papanicolau (PAP), de modo de velar por el cumplimiento de los estándares vigentes para la obtención de un diagnóstico oportuno del cáncer cervicouterino.

La idea es supervisar, capacitar, impartir talleres, elaborar documentos normativos y realizar transferencia tecnológica a los laboratorios, de manera de contribuir a la salud de la población garantizando sus procedimientos.

En una primera etapa se trabajará en tres ámbitos de evaluación: cómo se realizan los procesos de diagnóstico en los laboratorios clínicos, sus competencias citoanalíticas y la calidad de sus productos.