Dra. Valenzuela participa en III Jornada de Ginecología y Obstetricia

12/10/2010

Cáncer Cervicouterino (12.10.10)
Directora del Instituto de Salud Pública disertó sobre las principales características del virus Papiloma Humano, presente en la totalidad de los cánceres cervicouterino que afectan a las mujeres.

Más de 275 mil muertes por cáncer cervicouterino (CCU) están vinculadas al virus Papiloma Humano en el mundo, afirmó la directora del Instituto de Salud Pública, María Teresa Valenzuela, al participar el viernes pasado en la III Jornada de Ginecología y Obstetricia organizada por la Clínica Alemana.

Añadió que en todo el mundo se registran más de 500 mil casos de cáncer cervicouterino causados  por el virus.

La directora del Instituto de Salud Pública afirmó que tanto la prevalencia como la incidencia de la infección por virus Papiloma Humano (VPH) tienen su peak a edades precoces relacionadas a la máxima exposición y mínimo desarrollo de inmunidad adquirida.

De los diferentes genotipos del virus, el VPH 16 es el que muestra la más alta probabilidad de persistir en el tiempo y avanzar hacia CCU. “Si bien es cierto que es una infección altamente transmisible y prevalente”, apuntó la Dra. Valenzuela, “el sistema inmune se las arregla para eliminar el virus, y una vez infectada la persona existe entre un 80% y 90%” de clearance o expulsión del agente.

Añadió que la prevalencia de infección por el virus en el hombre es más alta que en las mujeres en todas las edades, por lo que ellos son la principal fuente de infección por el cual las mujeres se contagian. Por ese motivo, reiteró que los factores de riesgo para el desarrollo del cáncer cervicouterino son la conducta sexual, la edad de inicio de la actividad sexual, el mayor número de parejas sexuales. Como factor pronóstico el genotipo del virus es muy importante, y es así como el VPH 16 es el más probable de derivar a la enfermedad porque es el que tiene la mayor probabilidad de persistir en el tiempo.

La Dra. Valenzuela explicó que en Chile existen dos vacunas para prevenir el virus, una bivalente, con los genotipos oncogénicos 16 y 18, y una tetravalente que añade los genotipos 6 y 11 (que no provocan cáncer). El conocimiento acerca de la eficacia y la seguridad de las vacunas es altamente interesante para los médicos y para la población desde una perspectiva clínica, aunque es más complejo de definir su impacto desde una perspectiva de salud pública.