Infusiones de plantas en rituales contienen potentes alucinógenos

Análisis de drogas en el ISP (23.07.2010)
La ayahuasca, el cactus San Pedro o la flor del floripondio contienen sustancias psicoactivas que producen síntomas que pueden variar desde la alteración de la conciencia y alucinaciones hasta el paro cardíaco.

Potentes alucinógenos de elevado riesgo para la salud tienen las infusiones o brebajes derivados de plantas como la ayahuasca, el floripondio o el cactus San Pedro, de acuerdo a lo establecido por el Laboratorio de Análisis de Drogas del Instituto de Salud Pública.

Según explicaron Paula Fuentes y Jorge Grandón, bioquímicos que han estado a cargo de los análisis de estas bebidas, “existe la percepción de que no hay riesgos en el consumo de productos naturales, pero se olvida que contienen sustancias químicas que podrían, eventualmente, provocar la muerte de quien las consuma”.

Grandon explica que el licor de ayahuasca, planta originaria de la selva amazónica y que no existe en Chile, es usado en ceremonias de sanación o místicas. Sin embargo, advierte que contiene dimetiltriptamina y betacarbolinas, compuestos que provocan alteraciones de la conciencia, taquicardia o alucinaciones de diversa intensidad, que podrían provocar un paro respiratorio en algunas personas o desencadenar episodios psicóticos.

Floripondio y San Pedro

Paula Fuentes explicó que la infusión de la flor del floripondio contiene escopolamina, hiosciamina y atropina, compuestos que provocan una intoxicación conocida como síndrome anticolinérgico agudo, con síntomas que van desde la pérdida de coordinación, trastornos visuales, alucinaciones, desorientación y convulsiones hasta, en algunos casos, paros cardiorrespiratorios.

El Laboratorio también ha analizado muestras de cactus San Pedro, especie que crece en Perú, Bolivia y el norte de Chile y que es utilizada para preparar brebajes conocidos como aguacoya o cimorra

En este caso, el componente activo es la mescalina, un potente alucinógeno que influye en la percepción de los sentidos y puede provocar, al igual que las otras dos, desde alucinaciones hasta problemas cardíacos o nerviosos dependiendo de las condiciones de la persona que la ingiere.

Dada la producción artesanal de estos brebajes, las concentraciones de las drogas son variables, por lo que los riesgos para la salud cambian en cada caso o cada consumo. Por ello, comentan los profesionales del ISP, es importante que las personas conozcan lo que beben y los riesgos a los que se exponen.

ISPCH