ISP es el referente nacional en diagnóstico de la tuberculosis

Programa de control (29.06.2010)
De acuerdo a datos de la Subsecretaría de Salud, existen 2.450 casos anuales de tuberculosis en nuestro país. Sin embargo, la tasa de infección en Chile es 10 veces inferior al promedio mundial.

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa emergente, que se caracteriza por producir una infección de evolución crónica y que suele afectar a los pulmones, aunque también puede presentarse en otras partes del cuerpo como ganglios o sistema nervioso central. Las directrices técnicas para su diagnóstico en Chile corresponden al Instituto de Salud Pública.

La Sección Micobacterias del ISP es responsable de ser referencia nacional para las técnicas diagnósticas de la tuberculosis. Se encarga de realizar la identificación, caracterización y estudios de susceptibilidad a drogas antituberculosas, y es responsable del control de calidad externo de la baciloscopía, examen fundamental para el diagnóstico y control de tratamiento de la enfermedad.


El agente causal es el Mycobacterium tuberculosis y su transmisión ocurre de persona a persona a través de las gotitas liberadas desde el aparato respiratorio de pacientes con enfermedad pulmonar activa, y que se diseminan en el aire cuando la persona estornuda, tose, habla, canta, etc. Desde el sistema respiratorio del receptor, la infección se puede diseminar a través de vía circulatoria o linfática y producir la enfermedad en distintos órganos como ganglios, riñones, huesos, etc.

Alrededor de un tercio de la población mundial ha estado expuesta al Mycobacterium tuberculosis, pero sólo entre un 5 y 10% desarrolla la infección. En personas sanas el sistema inmunitario actúa formando una barrera alrededor de la bacteria y evitando la enfermedad.

Síntomas
Los síntomas de la tuberculosis pulmonar activa son tos recurrente, a veces con esputo que puede ser sanguinolento, dolor torácico, debilidad, pérdida de peso, fiebre y sudoración nocturna.

Existen factores que predisponen el desarrollo de la enfermedad, y que se asocian a la disminución del estado inmunitario del huésped: inmuno supresión por VIH u otras enfermedades inmunosupresoras, desnutrición, alcoholismo, etc. Estos factores se relacionan en general con situaciones de pobreza, hacinamiento o contacto permanente con personas enfermas. Si no recibe tratamiento oportuno, una persona enferma de tuberculosis (pulmonar) transmitirá los microorganismos a unas 10 a 15 personas cada año.

Si una persona presenta tos y/o expectoración por más de 15 días es considerada un Sintomático Respiratorio y debe ser sometido a evaluación médica para descartar tuberculosis. En caso de que algún funcionario presente los síntomas, debe concurrir al médico del personal, quien determinará los pasos a seguir para descartar o confirmar la enfermedad.

En Chile la incidencia de tuberculosis durante 2009 fue de 13.2 casos cada 100.000 habitantes, tasa que se ve ampliamente superada en regiones como Arica, ciudad limítrofe con un país de alta incidencia.

Programa de Control de la Tuberculosis
En el país existe el Programa de Control de la Tuberculosis (PCT) de alcance nacional y descentralizado, cuyas normas y actividades técnicas se cumplen en todos los niveles de la estructura del Sistema Nacional de Servicios de Salud del país y en las Secretarías Regionales Ministeriales de Salud. Su objetivo es la prevención y reducción de la morbilidad y mortalidad por esta enfermedad.

La iniciativa se estructura en tres niveles, uno central constituido por el MINSAL y el ISP, un nivel intermedio, conformado por los hospitales base de cada Servicio de Salud, y nivel periférico, que corresponde a todo establecimiento, hospital o consultorio.

A nivel nacional, toda la población es beneficiaria de las actividades del PCT, independientemente de su condición previsional. Por ello sus acciones están integradas en el Sistema Nacional de Servicios de Salud y son gratuitas.

La población afiliada al sector privado de salud o beneficiaria de servicios e instituciones de salud dependientes de otros ministerios (Gendarmería, Carabineros, Fuerzas Armadas), deben ser atendidos en sus propias instituciones bajo estricto cumplimiento de las normas técnicas del PCT y el control de la autoridad sanitaria. Si el paciente lo prefiere, puede ser atendido gratuitamente en los establecimientos que componen la red asistencial de los servicios de salud.

La duración del tratamiento es de 6 a 7 meses en pacientes que nunca antes lo recibieron, es suministrado directamente en el establecimiento al que asiste el paciente y corresponde a una asociación de drogas antituberculosas.