El hemograma sirve para orientar un diagnóstico clínico

Análisis de sangre (06.05.2010)
El Hemograma es un examen conocido por gran parte de la población, el cual es realizado por más del 95% de los laboratorios clínicos públicos y privados del país.

Tras la interpretación del hemograma hay una hipótesis diagnóstica, un diagnóstico clínico que resolver y un servicio que prestar a un usuario que lo demanda.

Un hemograma requiere de un ojo experto que lo lea y otra mirada competente que lo interprete; así el tecnólogo médico y el médico son protagonistas claves en evaluar de acuerdo a su etapa todos los antecedentes que requiere esta atención. Antecedentes como la anamnesis del paciente, recuentos sanguíneos y características morfológicas, factores epidemiológicos, niveles  plasmáticos, hallazgo molecular, estudios de inmunofenotipificación y citogenéticos, llevan finalmente a una atención de calidad para obtener diagnóstico precoz, pronóstico conocido y satisfacción de la necesidad de salud del paciente, señaló el TM Eduardo Retamales del Laboratorio  de Hematología y Banco de Sangre del ISP.

El conocimiento hoy día no sólo nos permite cuantificar los elementos formes de la sangre como los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas, además su coloración, forma, textura, variedad, presencia o ausencia permite establecer un algoritmo de apoyo con variables que no se pueden marginar de un todo.

En esa gota de sangre se encuentran las patologías sanguíneas: anemias, linfomas, leucemias y trombocitopatías, en otras palabras la respuesta ante la expresión sintomática del paciente hematológico. La presentación en la población adulta e infantil es un dato no menor considerando que es parte del acervo de información que podría calificar su pronóstico; es así que las leucemias linfáticas crónicas se presentan en la década quinta y sexta de la vida con mayor frecuencia y su comienzo asintomático percuta un hallazgo dentro de los controles de salud. Por otro lado, las leucemias linfoblásticas infantiles como su nombre lo indica se presenta en niños, el 75 % de los casos corresponden a menores de 6 años con una tasa de 30 a 40 casos por millón de habitantes año. Podemos afirmar que este síndrome linfoproliferativo tiene una óptima sobrevida con una curación mayor al 85% de los casos.

 

ISPCH