Riesgos emergentes del trabajo requieren nuevos modelos de prevención

27/04/2010

La seguridad en el trabajo potencia el desarrollo de los países (27.04.2010)
Según estimaciones de OIT, cada día mueren en el mundo 6.300 personas a causa de un accidente o enfermedad causada por el trabajo, con un costo que, además de lo irreparable del daño, representa el 4% del Producto Interno Bruto global.

La Organización Internacional del Trabajo invita cada año a sus países miembros a conmemorar el 28 de Abril, el Día Mundial de la Salud y Seguridad en el Trabajo, para hacer conciencia acerca de la importancia de la prevención en el trabajo para el desarrollo de los países.

Bajo el lema “Riesgos emergentes y nuevos modelos de prevención en un mundo del trabajo en transformación” que preside la conmemoración de este año 2010, la OIT busca promover en todos los actores, gobiernos, empresarios, trabajadores y organismos técnicos y académicos, una preocupación especial por mejorar las formas de prevención para hacer frente a nuevos riesgos del trabajo sin descuidar los riesgos tradicionales.

afiche Hasta antes del terremoto del 27 de Febrero, nuestro país registraba un descenso sostenido de la tasa de accidentabilidad informada por las Mutualidades de Empleadores, válida para aproximadamente el 55% de los trabajadores y trabajadoras ocupados del país, afiliados a alguna Mutualidad; según datos de la Superintendencia de Seguridad Social, este descenso se refleja en las siguientes tasas: 11,1% en 1995; 9,1% en 2000; 8,02% en 2005 y 6,99% en 2008.

Junto a esta cifra optimista, persisten los desafíos de ampliar la cobertura de la prevención y de mejorar los sistemas de información. Sumando afiliados a Instituto de Seguridad Laboral y a Mutualidades, más las empresas con autoseguro, la cobertura preventiva y asistencial alcanza al 70% de trabajadores y trabajadoras, un porcentaje alto comparado con otros países en la región, pero insuficiente después de 40 años de seguro social en este campo de la salud pública; llegar a ese tercio restante, de cuya accidentabilidad no tenemos datos, es un gran desafío en salud pública. Por otra parte, deben mejorar los sistemas de información de enfermedades profesionales que permitan obtener un real estado de situación de la salud laboral.
El llamado de OIT para este año 2010 es a prestar atención a los riesgos emergentes en el mundo del trabajo; en nuestra condición de país altamente interconectado con un mundo global, debemos preocuparnos por los riesgos nuevos que aparecen en el trabajo ligados al uso de nanotecnologías, biotecnología, exposición a nuevos agentes biológicos y nuevos agentes químicos; lo anterior, en un contexto de movimientos migratorios de trabajadores y trabajadoras, entrada masiva de trabajadores jóvenes, cambios en las formas de empleo y una renovada preocupación por los factores psicosociales del trabajo.
Pero el reciente terremoto en Chile y el listado extenso de desastres naturales y antropogénicos que se registran en la década que termina en el mundo, ponen de relieve los desastres como riesgos emergentes no sólo para la comunidad en general, sino para el mundo del trabajo en particular. A la destrucción de fuentes de trabajo se suma el estado de vulnerabilidad en que quedan muchos centros laborales que han sufrido los efectos de desastre. Por otra parte, los trabajadores y trabajadoras que deben continuar prestando labores asistenciales en medio del desastre se ven enfrentados a demandas y jornadas extensas, como ha ocurrido en el terremoto con personal de Salud, de Servicios de menores y de adultos mayores, de Servicios judiciales, de Vivienda y de otras áreas sociales, de orden y seguridad.


Frente a este nuevo riesgo emergente, que ha estado siempre presente pero que se hace visible con este terremoto, el llamado a todos los actores es a no descuidar la prevención, mantener lo alcanzado, continuar avanzando en los desafíos pendientes y destinar los mejores esfuerzos para que la reconstrucción se haga protegiendo la vida y la salud de trabajadores y trabajadoras.


El Instituto de Salud Pública, principalmente a través de las actividades específicas del Departamento de Salud Ocupacional, realiza un esfuerzo sistemático por elevar la calidad de la prevención y la vigilancia sobre la salud de los trabajadores, mediante programas de control, desarrollo de métodos, elaboración de guías técnicas, apoyo a la formación de especialistas y servicios de información. También el Instituto de Salud Pública, al integrar distintos campos de la salud pública en su quehacer, contribuye directa e indirectamente a mejorar la salud de los trabajadores, de sus grupos familiares y de sus comunidades.

Este Día Mundial por la Salud y Seguridad debe servir como un momento especial para reafirmar nuestro compromiso con el bienestar de trabajadores y trabajadoras.