Subdepartamento de Farmacovigilancia: Programa de Farmacovigilancia en Chile

La Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda que los gobiernos y especialmente las agencias de Control de Medicamentos puedan difundir información sobre medicamentos para promover el empleo más eficaz y seguro de los medicamentos. En igual forma, deben participar en la vigilancia de las RAM, organizando programas permanentes de FV para conocer la seguridad de la utilización de los fármacos en la población una vez comercializados.

Aunque el potencial de riesgos de la terapia con medicamentos es conocido, no existe ningún medicamento absolutamente seguro, aunque se prescriba en las dosis terapéuticas establecidas. Los medicamentos, además del efecto terapéutico, pueden ejercer una serie de efectos adicionales en el organismo, que pueden ser la causa potencial de las reacciones adversas. Las RAM pueden provocar desde un inconveniente menor hasta incapacidad permanente o la muerte del paciente.

Considerando la necesidad de conocer los efectos de los medicamentos en nuestra población, la Dirección de Instituto de Salud Pública creó el Centro Nacional de Información de Medicamentos y Farmacovigilancia–CENIMEF (resolución N° 1093/1993), que fue el responsable de planificar, evaluar y desarrollar el Programa Nacional de Farmacovigilancia, utilizando los conceptos y términos de Farmacovigilancia establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS); labores que actualmente realiza el SubDepartamento Farmacovigilancia dependiente de ANAMED.

El Programa Chileno de FV, se inició en abril de 1995, adoptando el sistema de comunicación voluntaria o espontánea de sospecha de RAM en una ficha tipo (hoja amarilla). En diciembre de 1995 se enviaron las primeras notificaciones al Centro Coordinador de Monitorización de Reacciones Adversas de la OMS y en marzo de 1996 nuestro país fue aceptado como miembro integrante del Programa OMS, siendo Chile el quinto país sudamericano en ser aceptado por el organismo internacional.

ISPCH